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Año La Vallá - Agosto 2016 – Agosto 2017

lavallaLa casa de La Vallá será el icono que orientará nuestro tercer año, desde agosto de 2016 hasta agosto de 2017. La celebración central, como es fácil de imaginar, será en torno al 2 de enero, cuando cumpliremos 200 años de nuestra fundación. 

 

 

Esta casa,recién renovada, consta de 3 pisos. Cada uno de ellos tiene un simbolismo, que podemos asociar con los tres años de preparación al bicentenario.

 

Nos encontramos en el piso superior. Nos viene a la memoria la comunidad apostólica, reunida también enel piso altoel día de Pentecostés. Se trata, en efecto, del espacio de la misión: Id y haced discípulos por todo el mundo… Un lugar amplio, luminoso, abierto al mundo.

 

Nos recuerda elaño Montagne, y la llamada a ir hacia las fronteras y los márgenes. 

 

En la planta baja se encuentra la famosa mesa de nuestros orígenes, que representa el símbolo de la fraternidad. En torno a esta mesa se sentaron el P. Champagnat y los primeros hermanos. Hoy esta mesa se ve enriquecida con la presencia no sólo de hermanos, sino también de laicos y laicas maristas, llamados a construir una Iglesia de rostro mariano.

 

Es el icono del segundo año, elaño Fourvière: asociados para la misión marista.

 

El tercer año, que será de preparación inmediata al XXII Capítulo general, quiere concentrarse más en esta parte de la casa que hasta hace poco ha permanecido oculta a los visitantes.

 

Es un pequeño espacio en el subsuelo, al cual hay que descender. Simboliza ese espacio interior en que cada uno de nosotros es habitado por el Misterio. Es el espacio de la interioridad, de la dimensión mística de nuestras vidas. 

 

Sabemos que el compromiso con el crecimiento espiritual era algo fundamental para el P. Champagnat: su profundo espíritu de fe le hacía vivir la presencia de Dios con toda naturalidad ya fuera en los bosques de l’Hermitage o en las ruidosas calles de París. 

 

Vivir como él, supone cultivar el silencio, dar tiempos suficientes a la oración personal y comunitaria, ponerse a la escucha de la Palabra del Señor, como María de la anunciación. 

 

Como Ella,que guardaba y meditaba todas las cosas en su corazón,intentamos ser contemplativos en la acción. 

 

Fuente : http://www.champagnat.org/000.php?p=361