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Hace 100 años se celebró por primera vez la Ceremonia de Primera Comunión de Alumnos Maristas en Chile (18.06.1911)

primerosSiguiendo con nuestra tarea de recordar los acontecimientos sucedidos durante el primer año de Vida Marista en Chile, en el año 1911, nuestro exalumno René León Gallardo

nos relata lo acontecido el Domingo 18 de Junio de 1911, en el que se celebró por primera vez la Ceremonia de Primera Comunión de Alumnos Maristas en Chile. 

"Además de las tareas educativas habituales que los primeros Maristas emprendieron, como establecimiento de Iglesia, estuvo la de preparar a los niños para que recibieran la Primera Comunión.

Durante largos años, esta tarea era una obligación que era acometida por el director del establecimiento que se abocaba a preparar a los niños para el acto eucarístico. La prensa de la época tiene elogiosos comentarios sobre la tenaz labor de los religiosos que, en muy breve tiempo, ya tenían al establecimiento funcionando en muy buen pie. El domingo 18 de junio de 1911, se llevó a efecto en la iglesia de Nuestra Señora del Tránsito de los Padres Agustinos de la Asunción, la fiesta en que los noveles comulgantes Maristas recibieron por primera vez a Jesús sacramentado ( Periódico La Restauración, Los Andes. Año XX, Nº 1900. Jueves 22 de junio de 1911 ).

La fiesta revistió gran solemnidad, en que se hicieron notar los pequeños por su orden y compostura lo que demostraba la competencia de sus maestros lo que dejó gratamente impresionada a la enorme concurrencia que colmaba el templo y que participaba en la hermosa fiesta religiosa. El Padre Bruno DelPouve, Superior del convento de los Agustinos de la Asunción, ofició la Santa Misa y dirigió unas hermosas y conmovedoras palabras a los 56 alumnos comulgantes. Por su parte, el Hermano Andrés Adventinus, Director del Instituto, rezó el acto de preparación a la Sagrada Comunión lo que impresionó profundamente a los fieles. La música y el canto de los niños estuvieron dirigidos por los demás integrantes de esa primera comunidad Marista, Hermanos José, Jacinto y Adolfo. A las 3 de la tarde del mismo día, en la misma iglesia, los mismos niños hicieron la renovación de las Promesas del Bautismo, ceremonia de la que el público participante guardó muy gratos recuerdos por su solemnidad y significación.

Los primeros comulgantes Maristas, que ese día 18 de junio de 1911 recibieron la Santa Comunión, fueron:


Ángel Gordon Subiabre, Javier Verdugo, Saturnino Gordon Subiabre, Enrique Uribe, Bernardo Ossa Puelma, Arturo Ossa Puelma, Arturo Polanco, Julio Rodríguez, Alfredo Fuentes, Juan Martini, Pedro Martini, Eulojio Villarroel, Teodoro Zenteno Quiroga, Guillermo Aguilera, Alberto Alonso, Roberto Alvarez, Arturo Farfán, Eduardo Bezamat Bezamat, Jorge Carrasco, Rodolfo Espinosa, Víctor Espinosa, Carlos Contreras, Domingo González, Osvaldo González, Jorge Barrera, Luis Montenegro, Oscar Montenegro, Luis Moreno, Salustio García, Ramón Miniño, Rosalvo Reyes, Luis Porrasé, Raúl Robles, Patricio Solón, Roberto Paillás, Luis Mallea, Carlos Cataldo, Romildo Rocca, Luis Lara, Ernesto Lobos, Aníbal Mazuela, José Gallardo, Roberto Hernández, Serapio Zelaya, Manuel Eberlein C., Amadeo Crocco, Rodolfo Cielock, Julio Cacciuttolo Gallardo, Juan Cacciuttolo Gallardo, Guerin Guidetti, Carlos Font, David Muñoz, Eleodoro Muñoz y Nicolás Ramírez.

 

 

 

( Fotografía de primeros Comulgantes correspondiente al día 30 de Octubre de 1915 )

La prensa, también, distinguía a los Agustinos de la Asunción por su celo en conseguir la moralidad e infundir la virtud en el pueblo. Al decir de La Restauración, muchos padres de familia se habían acercado a esa imprenta para hacer públicos sus agradecimientos a las dos comunidades que trabajaban con tanto empuje por la educación de sus hijos. Estos hermosos actos dejaron una laudable impresión en la sociedad de Los Andes lo que se vio manifestado ese domingo de la forma más elocuente hacia los Hermanos Maristas.

 

 

 

A nadie dejó defraudado el actuar y competencia de los religiosos en estas materias lo que ya, desde antes de su arribo a la ciudad, se había manifestado en forma de elogiosos comentarios  sobre la fama de que venían precedidos. Sólo en el espacio de cuatro meses, los religiosos      tenían ya muy bien establecido el Instituto y que era el primero que establecían en Chile.

Texto y fotografía : René León Gallardo, exalumno, historiador, extractado de su libro en preparación "Historia del Instituto Chacabuco".